Mi corazón se hizo trizas luego de aquella charla... era realmente un fantasma, una sombra, siempre había vivido de sueños, de falsas fantasías...
La noche fue tan dura, el corazón olvido como latir, y entonces la mente se lleno de recuerdos, recuerdos tormentosos que inundaban mi triste alma de una aspereza, de una autodestrucción. Tantos nombres, tantas caras, tantos silencios y poemas, ¡tantas mentiras!... y la peor mentira, la mía, mi propio descaro al decirme a mí misma que todo estaría bajo control.
Las lágrimas acariciaron las mejillas sin problema alguno, y el corazón ahora, verdaderamente destruido, solo pudo retroceder en el tiempo, volver a sangrar una vez más; por cada error, cada mentira, cada secreto, cada nombre... Y fue al final del túnel, con el coraz´n hecho trizas que pude reponerme, pude volver a existir, pude volver a ser... Solamente con el apoyo de sus dulces ojos, de su dulce mirada, y aunque no lo halle a mi lado, él estaba ahí, en mis sueños, como cada noche...
Tantas heridas, tantas mentiras, tanto dolor... Pero todo se ha ido... Mi corazón hoy se encuentra vivo porque está cuidado por cada palabra que dicen sus labios, por cada instante que él me da, está cuidado por mi ángel Rafaél.